Conectarse

Recuperar mi contraseña


¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 3 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 49 el Miér Dic 05, 2012 2:27 am.







Últimos temas
» DNA: Omega Evolution (Afiliación Elite)
Jue Nov 14, 2013 11:52 pm por Invitado

» fairy tales returns elite
Vie Oct 18, 2013 9:50 am por Invitado

» Ciudad Silenciosa (Cazadores de Sombras RPG) ~ Afiliación Elite
Dom Ago 04, 2013 4:28 am por Invitado

» ¡REVIVAMOS STORYBROOKE!
Sáb Ago 03, 2013 9:00 am por Evelynn Stratford

» Creando Mundos [Normal]
Vie Ago 02, 2013 2:37 pm por Invitado

» Registro de nombre y apellido
Lun Jul 29, 2013 12:46 pm por Adah S. Hunter

» Registro de Empleo
Lun Jul 29, 2013 12:45 pm por Adah S. Hunter

» Registro de avatar
Lun Jul 29, 2013 12:41 pm por Adah S. Hunter

» Adah Samantha Hunter {ID}
Lun Jul 29, 2013 12:37 pm por Adah S. Hunter







Fateful



¡Vótanos!

Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Ir abajo

Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Tabbatha K. Goldenrose el Vie Mar 01, 2013 11:01 am

Había sufrido un accidente, y nada más y nada menos que con el insufrible de Haley a mi lado. Yuju... notese la ironía y la apatía en esa palabra. Sí, me hacía tanta ilusión que él tuviera que cuidarme como que en invierno lloviera y se me mancharan los zapatos nuevos. Yo... con las dos piernas rotas, como no me quedaran las piernas tan bonitas como las tenía antes iba a denunciar al médico, al conductor y a Haley, todos tenían la culpa. Iba en una maldita silla de ruedas sintiendome una inválida, odiaba no poder valerme por mí misma como siempre había hecho hasta ahora. Pero qué se habría creído ese conductor! Dejarme a mi inválida! A MI! A Tabbatha Katherine Goldenrose! Eso era como matar una vaca en la India! Como descubriera quien había sido le iba a faltar coche para arrancar. El paseito dichoso se me estaba haciendo más eterno que un desfile de cojas cuesta arriba. -Falta mucho? Dije sin apenas mirar a Haley que empujaba mi Tabbymóvil con parsimonia. Mientras yo miraba mi iPhone, contestando todos los mails que tenía de la alcaldesa, llamando a unos y otros y todas esas cosas. Necesitaba hacerme con un portátil. -Tienes internet en tu casa no? Y portátil? Necesito trabajar. Murmuré sin mirarle, centrada en mi móvil.

Poco a poco íbamos avanzando hasta que lentamente asomaba una cabaña que lindaba casi con el río... Miré a ambos lados viendo que exactamente nos digiríamos a eso. -Espera, espera, espera... Eso es tu casa?... Dije alzando una ceja girandome en la silla para mirarle fijamente. -Pero si parece la cabaña del abuelo de Heidi!! Exclamé horrorizada con cara de pavor. -No... no me hagas esto... estará llena de bichos... y arañas y... bichos...y.. más bichos!! Me empecé a poner histérica ante tal horror sintiendo un escalofrío por mi cuerpo. -Oye... no tendrás animales no?... Ay Dios... que como tuviera la íbamos a liar... -Soy alérgica... Murmuré aún mirandole con cara de cordero degollado casi suplicandole que me llevara a otro sitio. -En serio... Una cabaña? Volví a mirar al frente viendo como ya nos parábamos en la puerta. -Pero por favor! Cómo voy a vivir yo en una cabaña mugrienta!? Si huele a pez desde aquí! Argh! Odio el olor a pez... Dije exagerandolo todo como de costumbre. -Te pagaré lo que quieras pero por favor no me metas ahí! No pataleaba por que no podía, y me daba igual, pero no podía rebajarme, estaba acostumbrada a mi preciosa casa señorial cerca de todo, sin ríos, animales ni bosques. Limpia y sin insectos merodeando a sus anchas. -Me van a comer los mosquitos! Y no puedo tener ni un solo grano!!! Dije casi gritando desesperada sintiendo una angustia en mi cuerpo que creía que iba a hacer que mi corazón explotara casi entrando en un ataque de ansiedad. -Ay Dios mío! Pero qué he echo yo para merecer esto?! Con lo pobre y desgraciada que soy! Ay! Mis piernas... mi casa, mi cara, mi todo! Prefiero morirme! Oh sí que una alud de ropa de mercadillo me asfixie mientras gordas y feas señoras me aplastan corriendo para conseguir la mejor ganga!! Por Dios te lo suplico! Dije casi llorando sin darme cuenta de lo estúpida que parecía.

_________________


{ Tabbatha Goldenrose }

avatar
Tabbatha K. Goldenrose
Humanos
Humanos

Soy : Drizella Tremaine
Mensajes : 64
Empleo /Ocio : Secretaria del ayuntamiento
Fecha de inscripción : 02/09/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Haley Nikeos el Vie Mar 01, 2013 11:53 pm

Había pasado seis horas gratuitamente enclaustrado en un hospital. No tenía ninguna obligación, pero al verme con ella en el lugar del accidente primero me habían hecho rellenar sus datos - ante lo que tuve que admitir que no tenía mas idea que su nombre, y porque conocía a gran parte de la ciudad - y después el sheriff había querido tomarme declaración, creo que incluso intentando inculparme del accidente pese a que ni siquiera tengo coche. Pese a mis ganas de llegar a casa, al final habia decidido quedarme allí, no sabía si por remordimiento o por qué, aunque no es que hubiese sido exactamente mi culpa que sea mas fura que las náyades en un desierto. Ni que no mirase al cruzar.
El diagnóstico es claro. No hay daño cerebral ni demasiadas contusiones, algunas en el torso pero poco mas... y las piernas rotas, oh si. Eso sería interesante. El movil no había dejado de sonarle en ningun momento y la dichosa melodía ha acabado por darle dolor de cabeza. En un primer momento tuvo la tentación de mirar, buscar algun contacto que pudiese darle una sensación de familiaridad... pero tan solo había nombres y mas nombres que no le sujerían nada, asi que no fue capaz de llamar a nadie. No le extrañó cuando la chica despertó y les confirmó a los médicos la sospecha que él ya tenía. Estaba sola y sin nadie que pudiera ayudarla las semanas que iba a tener que estar de reposo por las piernas. La verdad es que Storybrooke no es un sitio bien preparado para paraliticos... creo que no hay mas que un par de rampas en todo el pueblo. No me ha quedado otra que hacerme responsable del cuidado de la chica. Antes de poder escabullirme mi parte bondadosa ya se había ofrecido. ¡Maldita sea!
Siempre he sido una persona que goza del hecho de pasear, pero por una vez en mi vida estoy deseando que este paseo acabe ya. Aunque mucho me temo que llegar a casa esta vez no aliviará la carga, sino todo lo contrario. De todas formas intento mantenerme calmado y sereno, intentando obviarla un poco. Falta un poco todavía, pero ya casi estamos. Si es cierto que el hospital me queda un poco lejos de casa...es lo que tiene vivir en las afueras del pueblo, todo lo importante esta en el centro... pero nunca me ha importado. El máximo jaleo que hay por esta zona es el rumor del río y los gritos de los niños cuando vienen por la tarde a jugar al parque en frente de casa. No es que sea una mala persona pero lo hago solo por ver la cara de horror de ella. Ni que se fuera a acabar el mundo. La verdad es que nunca le he visto la utilidad a un ordenador, y por ello mismo nunca me he molestado en contratar internet, asi que me temo que no tengo ni una cosa ni la otra. A ver por favor, que soy fotógrafo. Tengo cámaras digitales... ¿como iba a ver y tratar las fotos sin un ordenador?¿Y si tenía que enviar una urgentemente a la redacción como lo haría sin internet? Menudas preguntas. ¿Se cree que soy un hombre de las cavernas o que? No puedo evitar una ligera risa ante la cara que pone, aunque me callo que si que tengo. Ya lo verá al llegar a casa, tengo el portatil en la estantería y al ser rojo chillón resulta bastante llamativo.
Seguimos avanzando hasta llegar ya a la calle y por un momento me siento aliviado. ¿De verdad hay que convivir semanas con este intento de ser humano? Es mi casa, si. Y durante unas cuantas semanas vas a tener que vivir en ella, asi que vete acostumbrando. Me gusta la madera. Desde luego, lo único bueno de todo esto es su cara de pavor y repugnancia. Seguro que ella vive rodeada de lujos... ya se puede ir olvidando de todo eso. Oh... y no hay bichos. Ness se encarga de comerselos todos o en caso de que no le hagan gracia me avisa para que los eche, aunque no suelen entrar. Y si, antes de que digas nada. Ness es mi perra. Grande, peluda, cariñosa y muy entusiasta. Asi que lo siento por tu alergia, pero ella es constante en mi vida, no te voy a dar ninguna preferencia respecto a ella. Además, hay pastillas para la alergia. Se diseñaron precisamente para la gente que convivía con animales y tenía alergia a ellos, asi que que se las tome mientras esta aqui. Ness no va a perder privilegios por una pija malhumorada y despreciable. Olor a pez dice...¡pero si no hay peces en este rio! En el lago del bosque si los hay, pero no bajan hasta aqui porque la temperatura en el rio es mas baja y necesitan mas calor, al menos los de esa especie. No me interesa el dinero, y menos el tuyo. Necesitas a alguien que se encargue de ti estos días, asi que por lo menos, si voy a tener que soportarte, prefiero tener que hacerlo en mi casa, con mis cosas y mi comodidad. Si no te gusta puedes quedarte en la calle y rezar a dios para que te ayude... aunque visto lo visto no esta muy de tu parte. Sigo empujando la silla pese a mis palabras, subiendo los cuatro escalones que separan el porche de la calle con ella de espaldas a la casa, girandola nada mas abrir la puerta y entrando dentro, encendiendo las luces. El ladrido de Ness es lo primero que oigo nada mas encender las luces y sonrío. Pobrecita, lleva como diez horas sola, sin salir y sin comer. Me merezco que me muerda una mano por mal dueño. Estamos en invierno, no hay mosquitos. Cierro la puerta y rasco a Ness entre las orejas cuando aparece en el recibidor y se me acerca. Ness... esta es Tabbatha, será nuestra invitada un tiempo. Portate bien y molestala todo lo que quieras. La dejo ahí en el salón sumiendose en sus desgracias y gritando a todo aquel que quiera escucharla mientras yo voy directo a la cocina y lleno de pienso para perros el comedero de Ness, poniendole agua también, ignorando los gritos de la muchacha mientras pongo a calentar una pizza en el horno. No tengo ganas de cocinar absolutamente nada, y por supuesto me da igual lo que la chica piense de la cena. Si no le gusta que no coma. Bastante tengo con tenerla en mi casa, darle mi comida, mi luz, mi agua, mi internet y mi tiempo. No voy a tratarla como una reina, si piensa eso la lleva clara.
Me quedo por la cocina picoteando algo hasta que la pizza esta lista, colocandola en un plato y dejandola sobre la mesa del salón. Mañana iremos a tu casa por la tarde para que puedas recoger lo que necesites. Una sola bolsa, no creas que vas a regar mi casa con cosas innecesarias. Ropa, utensilios de higiene y poco mas. Ni de coña va a invadir esto, vamos. Si le dejo traer lo que quiera seguro que es de esas que lleva doce maletas a cuestas, todas a juego.


casa y Ness:



_________________

no sin mi cámara:
awards:
avatar
Haley Nikeos
Hechiceros/Magos
Hechiceros/Magos

Soy : Merlín
Mensajes : 113
Empleo /Ocio : Fotógrafo
Localización : Seguro que puedes localizarme en el bosque.
Fecha de inscripción : 31/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Tabbatha K. Goldenrose el Mar Mar 12, 2013 12:06 am

Vamos a dejar una cosa clara, estaba agradecida en realidad, pero la desconfianza que tenía por todo el mundo además de que yo era mucho más importante que cualquiera más de una vez me cegaba por completo. Pero cuando rompen tu confianza una y otra vez acabas por volverte sumamente egoísta. Sonreí al saber que quedaba poco para llegar a su casa aunque claro, vete tu a saber como era la choza dónde debía vivir éste. Seguro que me metía en un lugar espantoso. Alcé una ceja al oirle y solté un gruñido lleno de rabia. -Pues tendré que ir a casa a por el mío al menos para hacer algo. Me volví a quejar sin caer en la cuenta de nada hasta que no avanzamos unos metros más en silencio. -Espera! Te crees que soy tonta? Le dije molesta por eso, vale que mi pregunta no había sido lo más inteligente del mundo, pero yo que sé, es tan... no sé, no había caído y punto. Un fallo lo tiene cualquiera, y los míos eran más permisibles que ninguno. -Tienes que tener, eres fotógrafo, así que deja de tratarme como a una imbécil. Le exigí algo más cabreada, el hecho de que me fuera a cuidar tampoco le daba derecho a tratarme como a una idiota.

-Bueno...
Suspiré aún no muy convencida de vivir en una cabaña. -Espero que al menos no tenga termitas... Murmuré mirando a otro lado dispuesta a hacer lo que yo quisiera. -Bueno eso de que no hay bichos... Dejé caer l frase evidentemente refiriéndome a él, era el mayor bicho que podía haber en esa casa. Si no se hubiera entrometido en mis cosas, no habría discutido y por ende habría cruzado bien la calle. Así que sí, él tenía plena responsabilidad, y si me tenía que cuidar lo iba a hacer. -Pues no tengo las pastillas aquí y no pienso entrar sin ellas, no quiero estar todo el santo día estornudando, y te caiga bien o no, eso es algo de salud, y creo que no eres de los que piensan que alguien merece pasarlo mal por un problema de salud. Si no no estaría aquí. Le dije con firmeza puesto que me estaba viendo metida en casa de alguien con mi alergia a los animales muriendome de un ataque de estornudos. -Por qué no te metes la lengua por donde te quepa? Le volví a preguntar molesta. -Quieres que te trate bien? Y tú eres el primero en tratarme como una tonta que solo se preocupa de los lujos. Pues mira, ya estoy bastante hartita de esa tontería sabes? Así que si quieres respeto, respétame tú. Vamos a convivir en esta casa por que no tengo más remedio, así que por mí te puedes ir ahorrando las puyitas y tus comentarios sarcásticos. Entonces me tendrás tratandote con respeto. Dije seriamente con un tono de voz tajante y seco. Estaba cansada de que la gente fuera de buena y luego te estuvieran machacando con sus gilipolleces y comentarios absurdos para ir a joder. Venga hombre! Escuché a la perra ladrar y en cuanto me metió dentró empecé a estornudar sin parar. Rodé los ojos al escucharle hablar con la perra pero esta vez me mordí la lengua. Aunque me faltaba bastante poco para estallar. Miré la pizza y me negué a comer, él seguía hablando y yo estaba más callada que una puta. Que dijera lo que quisiera, que yo haría lo que me diera la gana. Se pensaba que por estar en una silla de ruedas tenía que acatar sus órdenes, pues estaba muy equivocado a pesar de todo seguía siendo Tabbatha Goldenrose. Eso debía tenerlo claro. Seguí escribiendo en el móvil, contestando mails y mensajes sin parar entre estornudos por esa maldita perra sarnosa. A pesar de tener hambre no iba a probar bocado, no iba a dirigirle ni una sola palabra más, ni una sola mirada. Nada. No quería eso pues eso iba a tener, solo que conmigo nunca, nunca se jugaba. Luego se quejaban de cómo los trataba yo a ellos, pero a fin de cuentas aquellos asquerosos habitantes de Storybrooke no eran diferentes a mí, ellos no eran capaces de sobreponerse y tratar a todo el mundo de buenas, como predicaban. Pues sinceramente, prefería ser así que no una panda de hipócritas que en cuanto no eres como desean te dan la espalda. Por que nadie se ha preguntado la razón de por qué soy así, no, es más fácil intentar apuñalar a la víbora que ayudarla a cambiar, o mostrarle de buenas maneras que no todo es como ella lo ve. Pero momentos como el de hoy me hacían ser más fuerte aún y menos humana. -Acabo de pedir que me traigan mis cosas, así que eso no será necesario. Dije sonriendo con falsedad mientras le miraba disfrutar de su pizza. -No creo que tarden mucho, y tranquilo, noserán dos maletas. Comenté manteniendo aquella sonrisa falsa en mi rostro. Me quedé mirando después por una de las ventanas de la casa de manera pensativa.

_________________


{ Tabbatha Goldenrose }

avatar
Tabbatha K. Goldenrose
Humanos
Humanos

Soy : Drizella Tremaine
Mensajes : 64
Empleo /Ocio : Secretaria del ayuntamiento
Fecha de inscripción : 02/09/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Haley Nikeos el Miér Mar 13, 2013 1:05 am

Empezaba a sentirme algo ofendido por todas las barbaridades que decía la chica. ¿Qué pasa, que si ahora no tienes una casa hecha de marmol en el centro del pueblo ya tienes que vivir rodeado de enfermedades y bichos? ¿Tu nunca has oido hablar del encanto rural, eh? No es como si mi casa pudiera considerarse rural siquiera, vale, si, es de madera, pero esta en el pueblo, con todas las demás, no en mitad de un campo rodeada de ovejas. Aunque sin duda esa sería una buena idea para vivir... prefiero el bosque de todos modos.
Me entretengo por la cocina sin pensar ni por un momento en salir fuera. ¿Para que? Prefiero el parloteo incesante desde lejos. Asi al menos no entiendo que es lo que dice. Me siento de un salto sobre el marmol de la cocina, observando a Ness engullir su comida. Tranquila chica, no te atragantes que no quiero volver a pisar un hospital hoy. Para cuando saco la pizza del horno y la llevo al salón, la chica sigue protestando. Por Ness, por la casa, por mis supuestos malos modales, por mis normas, por mis palabras y hasta por el hecho de que se haya hecho de noche. Que tortura me espera.
Camino hasta la cocina y rebusco en uno de los armarios que menos uso tiene en esta casa, sacando una caja con unas pequeñas pastillas naranjas, volviendo al salón y dejandolas en la mesa en el extremo mas próximo a la silla de ruedas. Tienes suerte, tuve alergia una temporada. Evitará que estornudes. Dos al día y como si nada. Aparto una de las sillas de la mesa y la pego a la pared, dejandole hueco para que pueda acercarse a cenar. Pongo unas servilletas, vasos, la jarra del agua y un par de platos. Me como un trozo de pizza sin prisa y a lo que voy por el tercero alzo la mirada hacia ella. Se va a enfriar. Veo la mueca que pone y antes de que diga nada desconecto, continuando con mi cena tan ricamente. Bastante incómodo es tenerla ya en casa como para que encima tuviese que modificar mis hábitos alimenticios. La acojo y la cuidaré, si, pero esto no es un hotel, y mucho menos un cinco estrellas. Alzo las cejas y la mirada cuando dice que ha pedido que traigan sus cosas. ¿Mensajería acaso? Menudas confianzas para que entraran a su casa a hacerle las maletas... yo no me fiaría ni loco. No me gusta que la gente toque mis cosas. Osea.. si la ropa y las cosas que tengo por aqui encima, no me importa... pero lo mas importante para mi son mis fotos. Mis cámaras, mi estudio... si alguien tocara eso sería capaz de matarlo. No me importa mostrarlo, pero otra cosa es tocar sin que yo esté presente. La gente no aprecia el trabajo ni el arte que hay en las fotografías, sean mias o de otros, y sobretodo, no sabe tratar las imágenes como se merecen. Mejor, eso que nos ahorramos. Hay un buen paseo de tu casa aqui. Puedes utilizar el portatil si necesitas internet para algo, yo solo lo necesito en contadas ocasiones y en momentos muy puntuales, asi que el resto del tiempo eres libre de utilizarlo a tu antojo. Lo señalo para que lo tenga localizado. De hecho lo que he dicho antes no es del todo falso, si no fuera por el trabajo probablemente no tendría ordenador ni internet. Y respecto a tus cosas... bueno, mi cuarto de invitados no es muy grande y cuarto de baño solo tengo uno. Solo intenta no volverte una invasión y no tendremos problemas. Intenta mantener digamos... al menos un 80% de tus cosas dentro de tu cuarto. Hago un gesto abarcando todo el salón con mis brazos. Hay pocas cosas allí mas allá de lo propio de cualquier salón. La verdad es que es bastante impersonal. Lo único un poco delator son los libros sobre fotografía.

_________________

no sin mi cámara:
awards:
avatar
Haley Nikeos
Hechiceros/Magos
Hechiceros/Magos

Soy : Merlín
Mensajes : 113
Empleo /Ocio : Fotógrafo
Localización : Seguro que puedes localizarme en el bosque.
Fecha de inscripción : 31/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Tabbatha K. Goldenrose el Lun Mar 25, 2013 9:28 am

Le miré con ironía en mi rostro. -¿Encanto? Bueno, si a mi no me gusta no me va a parecer encantador ¿No crees? Me encogí de hombros sin más, me daba igual, aquella era mi opinión y nada iba a cambiarla. Cuando él se fue a la cocina yo seguí contestando mensajes y mails sin parar, a pesar de todo debía trabajar y no quería dejarlo.
Miré la caja que me dio cuando salió. -Está bien. Dije casi con indiferencia entre estornudos que la alergia me provocaba. Ni pensaba acercarme a la mesa a cenasr, ni hablar ni decir nada más, sí posiblemente iba a ser un comportamiento infantil, pero no me apetecía para nada hablar con él. Mientras comía yo seguía con mi móvil ocupadísima. Me importaba tres pimientos que se fuera a enfriar. -No querías que te molestara lo menos posible. Pues ya está. No hace falta que te preocupes por nada. Le dije con total frialdad, incluso molestia en mi voz. -No gracias, he pedido que me traigan el mío. Así que ni eso voy a necesitar. Negué con la cabeza con mi mandíbula completamente tensa. -Traerán lo justo y necesario, no quiero invadirte. ¿Pero qué se pensaba? Ni que estuviera a gusto ahí como para invadirlo con mis cosas. -Mira, ni tu quieres que te moleste ni yo quiero estar mucho tiempo aquí, así que mientras esté aquí no pienso salir de la habitación, con tal de cruzarme lo menos posible contigo para no incomodarte mejor. Suficiente has hecho ya, si tan horrible te parecemos mi forma de vivir y yo, lo siento, soy así y así es cómo me he criado. Puede ser que no sea la mejor persona del mundo, puede ser que sea borde, altiva y crea que nadie me llega a la suela del zapato, tú no vas a cambiar por mí ni yo lo voy a hacer por tí, así que aprovechemos que en eso estamos de acuerdo. Contra menos tiempo pasemos juntos mejor. Así que ahora cuando lleguen mis cosas me iré a la habitación y te dejaré tranquilo con tu perra. Dije en todo un discurso que me salió casi del alma. Odiaba el tipo de gente que decía que respetaba, que no juzgaba, que todos éramos de una manera por algo determinado y que luego era la primera que juzgaba, que no respetaba y que ni si quiera intentaba entender o conocerte para saber por qué eras así. Así que por eso yo no me preocupaba por nadie, por que todo el mundo me había demostrado que no se podía confiar en nadie.

_________________


{ Tabbatha Goldenrose }

avatar
Tabbatha K. Goldenrose
Humanos
Humanos

Soy : Drizella Tremaine
Mensajes : 64
Empleo /Ocio : Secretaria del ayuntamiento
Fecha de inscripción : 02/09/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Haley Nikeos el Miér Abr 03, 2013 12:10 am

Alzo las cejas incrédulo por todo lo que estoy oyendo, pero si prefiere las cosas asi yo no soy quien para decir nada. Eso solo lo hará mas dificil e incómodo para ella, a mi me da realmente igual ayudarla en alguna cosa que dejar que se apañe solita. La dejo que despotrique a su gusto, dedicandole una leve mirada a Ness, que nos mira alternativamente como si no entendiera nada, aunque estoy seguro de que es capaz de captar todas las emociones de la chica. Yo la verdad es que me encuentro bastante tranquilo, pese a no haber tenido un invitado nunca antes... osea nunca mas allá de alguna visita ocasional, y desde luego nunca a pasar la noche. Pues si pretendes llegar a la habitación me temo que algo de ayuda necesitarás, a menos que sepas hacer volar la silla escaleras arriba, cosa que dudo. Cojo otro trozo de pizza y me lo como tranquilamente antes de suspirar y levantarme, acomodandome en una silla a su lado, sentandome de lado con ambas piernas abiertas, girando su silla con un gesto suave hacia mi dirección, apoyando mis codos en mis rodillas y juntando una mano con la otra. No podemos convivir las cinco semanas que te ha prescrito el médico sin dirigirnos la palabra, simplemente porque no es posible. Ningún humano sobrevive cinco semanas sin alimentarse, por mucho que te pese. Y me cortaría una mano a que vas a necesitar ayuda para mas cosas. ¿O acaso crees que vas a ser capaz de ducharte tan tranquilamente con las dos piernas escayoladas? Mira, si me he ofrecido a cuidarte no es para estar amargandote la existencia, pero tampoco para que estés tu haciendo lo propio con la mia. Sé que no me conoces ni te conozco, pero hagamos una tregua, ¿vale? Necesitas mi ayuda, por mucho que te pese. Y si, probablemente va a ser pesado y tedioso, pero no puedo dejar que se pase cinco semanas entre la habitación de invitados y el baño. No me importa gastar mi tiempo libre saliendo a dar algun paseo para que le de el aire, o llevandola a donde necesite ir. No es como si fuera a convertirme en su esclavo, claro que no... pero podíamos ponernos de acuerdo en algunas cosas para hacer esto mas fácil y llevadero. Piensalo... voy a sacar a Ness y luego te subiré a tu cuarto. Cena algo anda. Me levanto y le doy un leve apretón en el hombro al pasar por su lado, acercandome al cajón de la entrada para coger la pelota de Ness, dando un suave y breve silbido para que ella acuda corriendo hasta mi. Enseguida volvemos, tu como en tu casa. Cojo las llaves y abro la puerta, dejando salir al animal y saliendo yo tras ella, cerrando tras de mi y lanzandole la pelota al otro lado de la calle, bajando lentamente los escalones del porche y metiendome las manos en los bolsillos, observandola correr contenta. Van a ser unas semanas difíciles...

_________________

no sin mi cámara:
awards:
avatar
Haley Nikeos
Hechiceros/Magos
Hechiceros/Magos

Soy : Merlín
Mensajes : 113
Empleo /Ocio : Fotógrafo
Localización : Seguro que puedes localizarme en el bosque.
Fecha de inscripción : 31/08/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Tabbatha K. Goldenrose el Sáb Abr 13, 2013 10:19 pm

Alcé mi cabeza toda orgullosa mirándole. De verdad, se pensaba que era tonta y que no servía para nada o qué? Rodé los ojos al oirle alzando una ceja. -Pues me ayudas y me quedo allí. Dije como si esa fuera la única solución y estaba dispuesta a llevarla a cabo. A cabezota no me ganaba nadie. Observé con desconfianza cómo se sentaba a mi lado en una de sus sillas, me eché levemente hacia atrás mirandole de reojo a ver qué me iba a decir ahora. A ver que sarta de ataques me iba a lanzar, o si aún no se había reído lo suficiente de mi maldita desgracia. Pero sus palabras hicieron que me destensara un poco y le mirara con menos desconfianza, pero con cierto recelo. A pesar de sus palabras seguía en mis trece, no iba a ceder, no iba a molestarle no quería ser un maldito incordio para nadie más, no en el sentido de que me tuvieran que ayudar. No quería ser una carga y mucho menos alguien a quien tuvieran que cuidar. Observé cómo se levantaba y apretaba mi hombro al pasar por mi lado, como si necesitara aquel gesto de afecto. Me lo quedé mirando con disimulo cuando pasó. Vi cómo salían de la casa y me destensé por completo. Tragué saliva y miré la pizza. No, no iba a comer, no es por que no me gustara la pizza, debía reconocer que me apasionaba, pero se me había quitado el hambre. Simplemente me empezaba a encontrar mal, posiblemente aquello me hacía ver que no tenía a nadie por ser una mala perra, pero no sabía ser de otra manera, no podía ser de otra manera, una vez me destrozaron el corazón, me humillaron y juré que no iba a dejar que nadie me pisoteara una vez más. Y eso es lo que llevaba haciendo años. Dejé el móvil en la mesa y me quedé mirando mis piernas, me lo tenía merecido por estúpida, sin saber muy bien por qué mis lágrimas empezaron a caer por mis mejillas mojandolas por completo. En aquella casa, con aquel desconocido fue cuando fui realmente consciente de lo sola que estaba, ni si quiera Siobhan iba a mover un dedo por ayudarme. Y la verdadera culpable de todo era yo. No podía dejar de llorar, pero al rato escuché los pasos de Haley subir los escalones del porche por lo que sequé mis lágrimas como pude y me hice la dormida en la silla.

_________________


{ Tabbatha Goldenrose }

avatar
Tabbatha K. Goldenrose
Humanos
Humanos

Soy : Drizella Tremaine
Mensajes : 64
Empleo /Ocio : Secretaria del ayuntamiento
Fecha de inscripción : 02/09/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Antes prefiero morirme asfixiada bajo una montaña de ropa de mercadillo - Hal

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.